domingo, 26 de marzo de 2017

Musa ibn Musa, el tercer rey de Isbaniya (España)

Día 26 de febrero del año 862 de nuestro Señor, Tudela.
En su lecho, yace el cadáver del último gran hombre de la dinastía “Banu Qasi” o “hijos de Casio”. Su nombre era Musa ibn Musa al Qasaw nacido cerca del año 800. Hijo de Musa ibn Fortún y bisnieto del conde Casio, el cual abrazó la fe islámica, cuando vio que la conquista musulmana de la península Ibérica era un hecho irrefutable. De esta manera conservó sus posesiones en la zona del Ebro, y se transformó en uno de los primeros nobles conversos de Hispania, y en una de las primeras familias de mulaidíes (cristianos conversos al Islam).
Musa ibn Musa, jefe de los Banu Qasi
Musa había sido malherido en la batalla de Guadalajara, un conflicto menor si se comparaba con las decenas de batallas que había librado durante su vida.
Emparentado, por consanguinidad y matrimonio con la familia noble cristiana Aritza de Pamplona, ya que era medio hermano de Iñigo y Fortún Iñiguez de Aritza, y a su vez estaba casado con Assona de Aritza.
Cuando Abd-al Rahman II ascendió al trono del emirato de Córdoba, decidió encargar a Musa el gobierno de Tudela y su comarca. Abd-al Rahaman II, sabía que era gran conocedor del territorio, y que no le sería difícil moverse por aquellos lares.
Dominios de Musa ibn Musa en la mitad del Siglo IX
Su primera gran batalla, fue prestando ayuda a los Aritza en el año 824, cuando los francos al mando del conde de Aznar y el conde de Eblo, atacaron Pamplona por mandato de Ludovico Pío, que pretendía recuperar la Marca Hispánica Occidental.
Los señores francos, saquearon Pamplona, y mataron a parte de la población local. Lo que no esperaban es que a su vuelta se encontrarían con los señores de Aritza, junto a los Banu Qasi, que les inflingieron una dura derrota en la batalla de Orreaga (de la que se dice, fue la batalla real de Roncesvalles, y no la de la Canción de Roland).
Los dos condes recibieron suerte dispar, mientras el conde de Aznar, fue devuelto a la Gascuña por el parentesco, con los navarros. El conde de Eblo fue enviado a Córdoba como presente, y como mensaje de las buenas relaciones entre navarros y musulmanes.
Durante los años venideros, las relaciones entre los Banu Qasi y el emirato cordobés siguieron siendo fructíferas y de ayuda mutua. Musa apoyó a Abd al Rahman II, en las diferentes expediciones contra Álava en los años 824, 825 y 837.


Su fama, poder y carisma iba en aumento, en 841 combatió en la vanguardia y dirigió a las tropas musulmanas en contra de los cristianos del Pirineo, donde obtuvo diferentes victorias.
Todas estas buenas relaciones, terminaron abruptamente en 842, al entrar en un enfrentamiento personal con Al-Mutarrif, uno de los hijos del Emir de Córdoba. Al cual le negó su participación en una razzia (ataque relámpago de caballería) contra Pamplona.
Al-Mutarrif, al llegar a Córdoba ciego de ira pidió a su padre el Emir, que nombrase walí (gobernador) de la Marca de Zaragoza Harit ibn Bazí, y que le encargase hostigar a Musa hasta acabar con él.
Las primeras victorias cayeron de parte de Harit. Venció a Musa al Qasaw cerca de la población de Borja, lo persiguió hasta Tudela donde lo sitió. La única salida que le quedó al jefe de los Banu Qasi, fue entregar la plaza para salvar la vida, y huir pies para que os quiero hacia Arrendó, donde volvió a ser cercado sin misericordia.
No tenía salidas, no podía escapar, tan solo le quedaba la baza de sus familiares cristianos, y esa fue la que escogió. Solicitó la ayuda urgente de García Iñiguez de Pamplona.
Los pamploneses no tardaron en llegar, y junto a las fuerzas de Musa vencieron sin dificultad a los contingentes de Harit, haciéndolo prisionero junto a muchos de sus hombres.
Al año siguiente se concertó una amnistía, los Banu Qasi y los señores navarros firmaban la paz con el Emirato Independiente de Córdoba, y entregaban a los prisioneros como ofrenda de paz.
Musa y los Aritza, no eran gente de conformarse con poco, y la tregua fue fugaz. De nuevo hicieron enfadar al gran señor musulmán, y este encolerizado, desató el ataque más violento hacía Pamplona hasta el momento en el año 843.
Venció a los Banu Qasi, y a los cristianos. Musa había dirigido la caballería en la defensa de Pamplona, pero tuvo que huir a pie, ya que mataron a su caballo y el salvó la vida de milagro.
Finalmente, el jefe mulaidí se subyugó en Tudela al nuevo emir Muhammad I, y atacó a sus familiares cristianos de Pamplona junto a las fuerzas califales. Al fin se había dado cuenta de que era mejor unirse al reino más poderoso.
Soldados musulmanes de Al-Andalus 
Comenzó a granjearse las simpatías del nuevo emir, ayudándole en muchos conflictos, como el que sucedió en 844, cuando tuvo que batallar y defender Sevilla contra los bárbaros normandos.
Uno de sus combates más famosos, y que la literatura de las diferentes religiones no consigue unificar, fue contra el rey Ordoño I de Asturias. Según las crónicas cristianas el vencedor fue el rey cristiano, mientras que las crónicas musulmanas dijeron que el ganador fue Musa. Algo muy parecido a lo que ocurre hoy día, según el diario que leas.
Uno de los hechos ocurridos, y que hicieran que el mulaidí cada vez acaparase más poder, incluso llegándose a autodenominar “tertius regem d’Isbaniya” (tercer rey de España), fue que poco a poco abandonó la orbita de los reinos cristianos y fue acercándose más y más al poder musulmán.
Muhammad I pretendía tenerlo tranquilo y lo colmó de beneficios para comprar su lealtad, lo nombró gobernador de toda la Marca Superior, y Musa para defender sus posesiones construyó la fortaleza de Albelda. Situada al sur de Logroño.
Sus últimas batallas, se dirigieron contra la rebelión de los toledanos en 854, la que aplastó junto a Muhammad I en GuadalceteÁlava en 855 y Pamplona en 859.
Su última gran derrota, y la que más le dolió fue la acaecida contra Ordoño I en Clavijo, de la que salió herido, de no mucha gravedad. Dicha derrota fue utilizada por el emir, para desposeerlo de sus títulos y terminar con la tensión que producían los Banu Qasi en el territorio.
Como conclusión, Musa ibn Musa, fue un gran guerrero, líder y jefe de familia en lo concerniente a lo bélico, pero jamás supo utilizar la diplomacia, lo que acabó con él, y al cabo de los años con el poder de su propia estirpe para toda la historia.

martes, 14 de marzo de 2017

Vors v Zakone, los ladrones de ley y los principios de la Mafia Rusa

Las asociaciones en la sombra, siempre han llamado la atención de la sociedad, ya sean místicas, mafiosas, sectarias o de diferentes índoles. Tan solo hay que fijarse en el montón de películas de cine y obras literarias que han versado sobre ellas (El código Da VinciEl PadrinoNarcos, y un larguísimo etcétera).
Una de las asociaciones más en boga en la pequeña y gran pantalla, sin duda es la “Bratva” o “Mafia Rusa”, aunque en muchas ocasiones se permiten demasiadas licencias a la hora de representarla, y mezclan términos y simbología que no son del todo reales.
Cartel de Promesas del Este (Película sobre la mafia rusa)
Los primeros mafiosos rusos, por así llamarlos, fueron los “Vory v Zakone” o “Ladrones de Ley”, que existen desde la época zarista y han llegado hasta nuestros días.
Poniéndonos en antecedentes, en la Rusia de los zares, todo pertenecía a la monarquía y la población, casi todo campesinado, vivía en la más absoluta miseria. Muchos de ellos como modo de revolución y lucha contra el poder, se transformaban en asaltantes de caminos, ladrones y asesinos. Siendo en no pocas ocasiones, héroes para sus conciudadanos, ya que atacar y robar a gente de la administración real y sus posesiones, era como atacar directamente al zar de turno.

Su auge comenzó con la Revolución Rusa de 1917. En este caldo de cultivo social, los criminales prosperaron como jamás lo habían hecho, llegando a cotas de gremio, conocido como “Vorvskói mir” o “mundo de ladrones” y transformándose en una fuerza importante dentro de sociedad rusa.
En una ocasión, algunos de sus miembros intentaron asaltar a Vladímir Ilich Uliánov “Lenin”, este como represalia ordenó que no se tuviese piedad con ellos, y que fueran exterminados sin necesidad de juicio, y allí donde se encontrasen.

Simbología de la Bratva (Mafia Rusa)


Con el triunfo de la Revolución Bolchevique, y la creación de la URSS, sobre el año 1920, los poderes políticos comunistas comenzaron a estrechar el cerco sobre los vory v zakone.
La policía soviética, en un principio “La Checa”, NKUD y luego OGPU, fue extremadamente dura en sus persecuciones y sus intentos de acabar con este grupo de delincuentes. Cuando los vory eran capturados, si no eran asesinados en el acto, eran enviados a los temibles gulags, los cuales comenzaron a llenarse de ellos.
En el ambiente cerrado a cal y canto de estas durísimas prisiones, con condiciones infrahumanas, los grupos de estos criminales comenzaron a organizarse de una manera más jerarquizada, y fue cuando el concepto de vory v zakone nació como una auténtica mafia.
Crearon sus propios códigos de conducta, y sus leyes, las cuales tenían que cumplir todos los miembros de la organización como si fueran algo sagrado, ateniéndose a las consecuencias si infringían cualquiera de ellas.
Gulag ruso en Siberia
Algunas de sus normas eran tales como:
– El vor no tiene familia, y si la tiene, debe abandonarla.
– Su familia, son sus compañeros en la delincuencia.
– Los vory no son gobernados por ningún tipo de administración o poder, se gobiernan por si      solos.
– El vor, jamás debe vivir del trabajo, tan solo de las actividades ilegales y delictivas.
– El vor no debe consumir alcohol en exceso, ni jugar a juegos de azar de manera compulsiva.
– El vor debe ayudar en todo lo posible a otros criminales en problemas, y que pidan su ayuda.
– El vor debe aceptar, en cualquier caso, el castigo impuesto por la asamblea de ladrones,              siempre y cuando falte a alguna de sus leyes.
– El vor, jamás tendrá relaciones con ningún tipo de autoridad ni prestará servicio en las                fuerzas militares del estado.
Dentro de la organización, había y hay diferentes grados de poder, y que por norma general suelen ser representados por los tatuajes que tiñen los cuerpos de los miembros de este peligroso grupo.
Las estrellas en hombros, rodillas, codos vienen a ser similares a las graduaciones militares. A parte de ellos, existen otros tipos de tatuajes como por ejemplo el puñal en el cuello cuyo significado es, que el poseedor de esta representación en la piel ha asesinado en alguna ocasión y ofrece sus servicios como asesino, las campanillas quieren decir que el poseedor cumplió toda su pena en el presidiolos grilletes representan una pena de mas de cinco años, y la caras tatuada de algunos nos explican que no tienen esperanza de ser libres. Hay cientos de tatuajes diferentes con diferentes significados, y que no podríamos explicar en un solo artículo.
Las estrellas, típico tatuaje de los Vors
En época de Stalin y la II Guerra Mundial, acaeció un hecho que casi hizo desaparecer por completo a la organización. Stalin, desesperado por el gran número de bajas en sus filas durante la guerra, ofreció a muchos presidiarios entre ellos a los vory v zakone, que si luchaban en las filas del ejercito rojo a cambio obtendrían el beneficio de la excarcelación después de la contienda. Co
mo era de esperar, el durísimo líder soviético no cumplió con su palabra y al acabar la guerra todos los presidiarios que habían luchado por Rusia volvieron al gulag.
El líder soviético Stalin
Los vors que faltaron a una de las leyes fundamentales de su organización, fueron recibidos como traidores, y llamados perros. Estos antiguos miembros de la hermandad, crearon su propio grupo dentro de las cárceles, y disfrutaron de beneficios especiales por parte de las administraciones penitenciarias. Lo que paso después, fue una carnicería. Cada día, aparecían miembros de la organización de los perros asesinados de formas crueles y atroces, estos comenzaron a defenderse y se llegó al estado de guerra civil dentro de los gulags. Se cuenta, que llegaron hasta límites tan aterradores como el canibalismo, mientras tanto los funcionarios de prisiones hacían la vista gorda, pues para ellos tan solo eran trozos de carne humana, y mejor que se liquidasen unos a otros, que mantenerlos vivos y alimentados. Este acontecimiento, es conocido como “la guerra de los perros” y duró desde el 1945 al 1953.
Durante el régimen comunista, los vory v zakone fueron apagándose poco a poco, y su fama fue menguando de una manera cada vez más obvia. El fuego paso a las brasas, las cuales no terminaron de extinguirse del todo, tan solo esperaban el momento adecuado, y ese momento llegó con la caída de la URSS a finales de los ochenta y principios de los noventa.
Bandera de la Unión Soviética 

domingo, 26 de febrero de 2017

De como unos barriles de aguardiente provocaron la batalla más estúpida de la historia

Las tropas otomanas no daban crédito a lo que veían sus ojos, sabían que cerca de la ciudad de Karansebes (actual Rumanía) iban a encontrarse con las tropas del ejército del Sacro Imperio Romano Germánico del Emperador Jose II de Habsburgo, sabían que sería un duro choque, pero lo que tenían ante si en ese momento eran los despojos de lo que parecía una gran batalla.

José II de Habsurgo, Emperador del Sacro Imperio Romano Germánico

Miles de hombres yacían en una explanada no muy lejos de la ciudad, muertos o medio moribundos, y lo que tenían claro es que ellos no habían tenido nada que ver en esa carnicería. Pensaban en como podía haber ocurrido aquello, pero ni el más ingeniosos de los turcos podría haber adivinado como sucedieron los hechos.
Todo ocurrió el 17 de septiembre de 1788, dentro de la guerra Turco-Ruso entre Catalina la Grande y el Sultán Abdul Hamid I que abarcó los años 1787-1792.
Jose II El Emperador germánico entró en la contienda a favor de sus aliados rusos, y formó un ejército de unos 100000 hombres para detener a los otomanos antes de que estos cruzaran las fronteras del Danubio, y así poder erigirse como el salvador de Europa contra los infieles musulmanes.

Recorrido del Danubio 

Al llegar a la ciudad de Karansebes en la zona de Banato al no tener noticias del ejército enemigo, decidió enviar una tropa de húsares (tropa de caballería muy utilizadas en Centro Europa) para explorar la zona y así saber si los otomanos estaban al acecho.

Unidad de caballería Húsar

Los húsares recorrieron varias veces el territorio, y no dieron con ningún turco ni nada que se les pareciese, pero lo que si encontraron en su camino fue a un grupo de gitanos que vendían barriles de aguardiente. Aburridos y sabiendo que el enemigo tardaría en llegar, no se les ocurrió otra cosa que comprarles a los gitanos todos los barriles de aguardiente que vendían y comenzar a beber como si no hubiese un mañana.
Jose II preocupado al no saber nada de sus jinetes por varias horas decidió enviar a una unidad de infantería compuesta por soldados eslavos y lombardos en busca de los jinetes o bien de los otomanos (tenemos que entender que el Sacro Imperio Romano Germánico era muy extenso y estaba compuesto por una amalgama de nacionalidades y lenguas).
Después de investigar el terreno los infantes encontraron a los húsares en medio del campo en un estado de embriaguez considerable, los eslavos y lombardos al ver aquello no tardaron en reclamar su parte de alcohol, cosa que a los jinetes no les hizo ninguna gracia y formaron una barricada alrededor de su preciado licor.

Barriles de licor 

Infantes y jinetes comenzaron a insultarse en sus lenguas maternas, la tensión comenzó a crecer entre ellos, hasta que uno de los húsares tuvo la gran idea de disparar al aire para bajar los ánimos de la infantería.
El caos estaba servido, los eslavos comenzaron a gritar Turci! Turci! (los turcos, los turcos) ya que creía que el disparo había sido llevado a cabo por un tirador otomano. Los infantes comenzaron a correr, los oficiales austriacos en un intento de tranquilizar a las tropas comenzaron a pedir que se detuvieran utilizando la palabra alemana Halt! Halt! (alto, alto) lo que los soldados confundieron con la palabra Alá (grito de guerra que utilizaba el ejército otomano) y en ese momento todo se desmadró. Los húsares montaron a caballo y huyeron aplastando a los infantes, los infantes atacaron a los jinetes y los persiguieron, en ese momento otra unidad de húsares llegaba a la zona y viendo a sus compañeros perseguidos por tropas de infantería, no dudaron que esos hombres eran turcos y cargaron sable en mano, al mismo tiempo la carga de los húsares fue vista por una unidad de artillería, y al estar la zona ya bastante oscura por estar muy avanzado el día y confundiendo a sus propias tropas con los musulmanes comenzaron a disparar sobre los soldados que luchaban entre si provocando una autentica carnicería.

Artillería siglo XVIII

El grito de que ¡llegaba el turco! llegó hasta el campamento base, cosa que asustó a los soldados que comenzaron a correr arriba y abajo viendo turcos por todos lados y disparando a todo lo que se movía. En esta vorágine de locura y miedo, un grupo de caballos escapó en estampida destrozando todo a su pasó, José II salió de su tienda de campaña no sabiendo que pasaba, rápidamente montó a caballo y huyó junto a otros oficiales y en su huida cayó en una poza de barro y heces de animal.
Cuando todos los soldados huyeron lo que quedo en el campo de batalla fueron unos 10000 soldados muertos o mal heridos por lo que sería fuego amigo, un desastre en toda regla.
En definitiva el ejército germánico se autoinmoló a causa de una consecución de casualidades, de falta de comunicación y sobre todo por culpa de unos barriles de alcohol que como tantas veces lleva a los humanos a cometer las más grandes estupideces.

Cuando llegó el ejército turco tan solo tuvieron que ocupar el terreno y de este modo pudieron atravesar la frontera del Danubio sin tener que disparar ni un solo tiro y sin tener que desenvainar ni un solo sable. 

Ejército Otomano

domingo, 22 de enero de 2017

Cher Ami ¿O de cómo una paloma salvó a un batallón de soldados?

Los hechos bélicos en ocasiones crean héroes de lo más variopinto, héroes que jamás imaginaríamos. Este es el caso de “Cher Ami” (en francés querido amigo), una paloma mensajera que salvó casi doscientas vidas en la batalla de Argonne dentro del conflicto global de la Gran Guerra (I Guerra Mundial).
La historia que haría héroe a una paloma comenzó el 3 de octubre de 1918 cuando un batallón formado por más de 500 hombres de la 77ª división del ejército de Estados Unidos quedó atrapado y sin comunicación tras las líneas enemigas.

Recreación de la Batalla de Argonne

El batallón al mando del Mayor Charles Whittlesey recibió ataques tanto de enemigos como de fuego amigo (al no saber los aliados en que posición se encontraban), muchos hombres fueron muertos o hechos prisioneros por las tropas germanas.
El Mayor Whittlesey a la desesperada intentó enviar mensajes a sus compañeros de la retaguardia a través de palomas mensajeras. Las dos primeras fueron abatidas por las fuerzas alemanas y los mensajes nunca llegaron a puerto. La última paloma mensajera era “Cher Ami”.
Era la última oportunidad del batallón perdido, la última esperanza. Le ataron el mensaje a su pata izquierda, un mensaje que decía:

-          Estamos junto a la carretera paralelo 276,4. Nuestra propia artillería está lanzando un bombardeo directamente sobre nosotros. Por el amor de Dios, deténgalo.

Lanzaron a “Cher Ami” al aire y la paloma voló hacia su destino surcando el cielo, la última esperanza alada de un montón de hombres que estaban al borde de la muerte. El valiente animal pronto fue divisado por las tropas enemigas, las cuales comenzaron a dispararle sin cesar, durante unos minutos la Columba livia mantuvo el vuelo hasta que fue alcanzada por el fuego de los alemanes y fue derribada como sus ultimas dos compañeras.

Ilustración de Cher Ami

El batallón norteamericano estaba perdido no tenían ningún modo de comunicarse con sus compañeros, pero lo que ellos no sabían es que “Cher Ami” prácticamente renació de sus cenizas como un pequeño Ave Fénix y volvió a retomar el vuelo arribando a su destino a una distancia de unos 30 kilómetros y consiguiendo así portar su mensaje de salvación.
El pequeño y valiente animal llegó malherido a zona segura, cegada de un ojo, herida en el pecho, con una de sus patas colgando de un solo tendón y cubierta de sangre. Los médicos aliados viendo de este modo a la pequeña heroína (ya que era una hembra), hicieron todo lo posible por salvarle la vida lo cual consiguieron después de muchos esfuerzos, aún así no pudieron hacer nada por su pata izquierda.

Recreación del Ave Fénix

“Cher Ami” se convirtió en la salvadora de parte de la 77ª división Norteamericana, y sus soldados le tenían gran cariño llegando a tallarle una pequeña pata de madera para suplir la que había perdido en servicio.
Cuando terminó la Guerra, nuestra valiente ave fue embarcada rumbó a los Estados Unidos de América, llegando a ser despedida por el general John J. Pershing en persona.
“Cher Ami” terminó con un historial de 12 vuelos transportando mensajes de importancia y con su gran hito en la batalla de Argonne, llegando al punto de ser una heroína para los niños de los años 20 y 30 y apareciendo en todos los tabloides norteamericanos.
Antes de su muerte y disecación el 13 de junio de 1919, la pequeña paloma había sido premiada con la Cruz de Guerra, y se había transformado en un personaje del folklore norteamericano.
Hoy día podemos ver a “Cher Ami” en el instituto “Smithsonian” en Washington D.C” o informarnos sobre ella en diferentes plataformas ya sea libros, películas e incluso videojuegos.
En definitiva lo que está claro, es que hoy día en muchas ciudades, la paloma es considerada por muchos como ratas con alas, pero con seguridad aquellos hombres y sus descendientes consideraran a este tipo de ave algo más cercano al Espíritu Santo que a una plaga animal.

Cher Ami en el Instituto Smithsonian

jueves, 8 de diciembre de 2016

Marie Leveau "La Reina del Vudú" de Nueva Orleáns

Acuclillado en el cementerio de San Luis de Nueva Orleáns, dibujó las tres cruces en medio de un círculo y pico con los nudillos tres veces en la tumba mientras pedía su deseo. Se puso en pie y caminó hacia la salida entre los tétricos mausoleos y lápidas que conformaban el famoso camposanto Norteamericano.

Tumba de Marie Leveau con peticiones y regalos

Su petición se la había hecho ni más ni menos que a la famosa Reina Vudú Marie Catherine Laveau.
Caminando hacia la salida comenzó a pensar en la vida de esa extraña mujer afroamericana nacida en el barrio francés de Nueva Orleáns el 10 de septiembre de 1794. Hija de un padre adinerado de origen francés llamado Charles Laveau y de su mujer mulata Dacental Marguetto.
Vio la luz como mujer libre y durante toda su vida fue una persona de gran carácter y una belleza salvaje, de ojos penetrantes, piel oscura y cabello negro al que le gustaba adornar con pañuelos de colores vivos. Dicen que su belleza nunca se marchitaba porque mientras los otros envejecían ella permanecía como una mujer joven.

Imagen de Marie Leveau

Se casó en 1819 con un afroamericano de origen haitiano llamado Jacques París en la iglesia católica de San Luis, aunque ya por esa época no eran pocos los rumores que hablaban de que la pareja practicaban vudú conjuntamente. De este matrimonio nació su primera hija de nombre homónimo a la madre (Marie Laveau II). La unión entre Marie y Jacques duró poco ya que él murió un año después de casarse, en extrañas y opacas circunstancias. Marie al enviudar se hacía llamar entre risas “La Viuda de París”, lo que hacía creer que la muerte de su cónyuge no le importaba en demasía.
Después de la muerte de Jacques, Marie comenzó a trabajar como peluquera y a practicar vudú sin ningún tipo de tapujos con lo que consiguió llamar la atención de un gran número de mujeres adineradas y de alta cuna de la sociedad de Nueva Orleáns, con lo que llegó a tener una gran influencia sobre ellas.

Barrio francés de Nueva Orleans 

Comenzó a ser una mujer temida y poderosa en su ciudad, se decía que su vudú era una mezcla de simbolismo y costumbres africanas mezcladas con elementos del cristianismo católico, se hacía acompañar en sus ritos de una serpiente llamada Zombi la cual aportaba un fuerte impacto a sus ritos, sin contar con los inciensos y luces que utilizaba.
Se decía que contaba con poderes de clarividencia, de poder matar o proteger a personas con sus sortilegios, maldecir a familias enteras entre otras muchas habilidades. Aunque los estudiosos del personaje, explicaban que lo sabía todo gracias a una gran red de informantes por toda la ciudad y gracias a su trabajo como peluquera.

Objetos de vudú

En 1830 fue nombrada “Reina Vudú” en su ciudad natal y era conocida en muchos lugares de los Estados Unidos por sus increíbles habilidades.
Murió en 1835 a la edad de 41 años, aunque algunos dicen que fue mucho más tarde en el año 1881 pero pudo ser confundida con la muerte de su primogénita la cual poseía su mismo nombre.
Su familia fue extensa ya que después de morir su marido Jacques París mantuvo una larga relación con Chistophe Louis Dumesnil de Glapion (el cuál también falleció de manera extraña) del que nacieron 14 hijos.
Estaba llegando a la salida del cementerio y cavilaba para si que Marie nunca hubiese pensado que su tumba sería una de las 10 tumbas más visitadas a nivel mundial y que el folklore norteamericano utilizaría su figura en la literatura, cine, videojuegos y cómics.

Angela Bassett haciendo de Marie Leveau en American Horror Story


Al llegar a la puerta del camposanto salió de sus ensoñaciones, y se percató de que el ambiente era frío y la noche era cerrada, su visión periférica le hizo ladear la cabeza para observar con más detención ese movimiento que había percibido de modo automático. Se le heló la sangre en las venas, no sabía si era cosa de la sugestión o de la casualidad pero al fondo de la calle había una mujer negra con un pañuelo de colores tapándole el cabello que lo miraba fijamente mientras sonreía. Cerró los ojos, los volvió a abrir y allí no había nadie tan solo la luz tenue de una farola que iluminaba la calle.

Cementerio de San Luis en Nueva Orleans

domingo, 30 de octubre de 2016

Elizabeth Eidenbenz el ángel de Elne, un corazón de oro en una época de corazones de acero

Las grandes historias de valor no siempre son llevadas a cabo por hombres fornidos y sin miedo a nada cargados de armas, en la historia de la humanidad hay millones de historias de personas valientes que aportando su granito de arena y luchando con todas sus fuerzas consiguen cambiar la vida de muchos y mejorar el concepto de humanidad, dándonos esperanza al resto de nuestra raza.
Este es el caso de Elizabeth Eidenbenz una maestra nacida en la ciudad Suiza de Wila el 12 de junio de 1913.

Suiza, tierra natal de Elizabeth Eidenbenz

Siendo muy joven Elizabeth comenzó a adquirir unos profundos y fuertes ideales pacifistas y sociales mientras impartía clases primero en Suiza y luego en Dinamarca. La época que le tocó vivir en su juventud fue una de las épocas más convulsas de la historia mundial, y nuestra maestra no quiso pasar por ella de puntillas sin hacer algo por los más desvalidos.
Con un fuerte espíritu decidió que tenía que hacer algo más por las personas que en esos momentos estaban sufriendo un infierno, y sobretodo ayudar a los más desprotegidos “los niños”.
Recibió una fugaz formación en primeros auxilios y sin pensarlo dos veces se unió a la Asociación de Ayuda a los Niños de la Guerra, que tenía como labor socorrer a la población civil de la zona Republicana, sobre todo a niños y mujeres en riesgo de malnutrición en la Guerra Civil Española. Llegando a la Península Ibérica, más concretamente a Madrid el 24 de abril de 1937.

Banderas de los bandos contrarios en la Guerra Civil Española

Cuando la República cayó y el dictador Francisco Franco tomó el poder de España. Elizabeth cruzó la frontera de Francia junto a millares de refugiados republicanos, donde la gran mayoría de estos fueron internados por el gobierno francés de la época (los cuales no se comportaron demasiado bien con los exiliados de españoles).
Eidenbenz una vez en el país galo no se dio por vencida, y siguió buscando y recogiendo a mujeres en estado de gracia en los campos de internamiento de las playas de Argelès-sur-Mer, Rivesaltes y Sain-Cyprien. Mujeres que daban a luz en condiciones infrahumanas, al raso en la fría arena, entre una alambrada y el mar. En aras a la brevedad no haré una descripción detallada de las penurias de estas madres, no obstante solo diré que en muchos casos estas se veían obligadas ha ahogar a sus bebés en las aguas del Mar Mediterráneo para dejar de verlos sufrir, tras días de llantos desesperados por falta de alimentos.

Republicanos españoles en campos de internamiento franceses

Elizabeth y sus compañeros de ayuda humanitaria necesitaban imperativamente un lugar donde poder atender a todas esas mujeres de una manera eficaz, ya que el lugar donde se encontraban en el pueblo de Brouilla se estaba quedando pequeño. Después de buscar incansablemente encontraron un pequeño palacete de tres pisos construido en 1900 en la localidad de Elne, donde crearon la “Maternidad de Elne” lugar donde se salvaron cientos de vidas y donde muchos niños vieron la luz gracias a el esfuerzo de Elizabeth y sus compañeros.
La maternidad contaba con 50 camas, distribuidas en diferentes habitaciones con nombres de ciudades españolas como Sevilla, Zaragoza, Barcelona etc. El material y los suministros se conseguían gracias a los canales sanitarios de la Cruz Roja Internacional y a colectas de ayuda humanitaria.

"La Maternidad de Elne" en la actualidad

Durante el tiempo que “La Maternidad” se mantuvo abierta se llevaron acabo de media unos 20 partos mensuales, consiguiendo así salvar a madres y a niños que de otro modo hubiesen sido abocados los más posible a una fría y cruel muerte en los campos de internamiento del sur de Francia.
A partir del comienzo de la II Guerra Mundial, no solo fueron exiliadas republicanas españolas las que allí fueron atendidas sino también mujeres judías de diferentes países de Europa que intentaban escapar de las garras de los nazis.

Elizabeth Eidenbenz con un niño nacido en "La Maternidad"

En 1942 una vez ocupada Francia por las fuerzas nazis La Maternidad de Elne empezó a estar en peligro, la GESTAPO como perros de presa buscaban judíos para poder deportarlos a sus campos de exterminio, lo que conllevó muchas inspecciones en la maternidad y al recibir una y otra vez las negativas de su directora, decidieron cerrarla y destruirla en 1944.
El trabajo de Elizabeth y ese lugar de salvación de muchas personas terminó de forma cruel, pero aún así durantes el tiempo que La Maternidad se mantuvo abierta se consiguieron salvar la vida de unos 600 niños y otras tantas mujeres que de otro modo posiblemente no hubiesen sobrevivido.
Durante muchísimas décadas, la historia de esperanza que se fraguó en Elne gracias a la fuerza de una mujer con un corazón de oro fue olvidada, hasta que su historia de valentía y perseverancia volvió a salir a la luz a final de los años 90 y principios del 2000 gracias a Guy Eckstein uno de los niños judíos nacidos en aquel lugar y al propietario de aquel tiempo de lo que había sido La antigua Maternidad.
A partir de entonces Elizabeth comenzó a ser reconocida a nivel internacional cuando ya contaba más de 80 años. Después de Elne. la vida de nuestra heroína había pasado en su hogar cerca de Viena, donde muy pocas personas sabían lo que había hecho.
Fue entonces cuando comenzó a recibir reconocimientos y condecoraciones a su labor humanitaria como son:

2002, Medalla de los Justos Entre las Naciones, otorgada por el Estado de Israel.
2006, Cruz de Oro de la Orden Civil de la Solidaridad Social, del Gobierno de España.
2006, Premio Cruz de San Jorge, de la Generalidad de Cataluña.
2007, Legión de Honor, concedida por el Gobierno Francés.

Elizabeth terminó sus días el 23 de mayo de 2011 en Zurich a la edad de 97 años en su tierra natal, sabiendo que su dedicación y coraje había conseguido salvar a más de un millar de personas.

Personas como ella que jamás empuñaron un arma salvaron millares de vidas con su ejemplo y valentía y nos hacen pensar que la humanidad aún tiene esperanzas.

El ángel de Elne al final de su vida

*Literatura recomendada: La maternidad de Elna - Assumpta Montella 


miércoles, 12 de octubre de 2016

Diego García de Paredes el Sansón de España

La figura del Sansón de Extremadura navega entre la historia y la leyenda. Lo que es un hecho irrefutable es que fue uno de los guerreros más destacados de la historia de España.
Nacido con el nombre de Diego García de Paredes en Trujillo (Extremadura) en el año 1468, descendiente de las familias hidalgas de los Delgadillo de Valladolid y de los Altamirano.

Imagen de Diego García de Paredes

De su infancia y juventud tenemos pocos datos, aunque si sabemos que aprendió a leer y escribir cosa extraña en la época además del arte del combate y de las armas. Quedó huérfano de padre a corta edad, ya que su progenitor murió en el año 1481 y a partir de entonces quedó al cargo de su madre y hermanos hasta que en 1496 su madre Juana de Torres falleció y fue a reunirse con su marido.
Ese mismo año Diego ya sin cargas familiares, se enroló en la primera de sus aventuras junto a su medio hermano Álvaro de Paredes. Viajaron a Nápoles donde desembarcaron a finales de ese mismo año, pero no pudieron ganarse la vida a costa de sus armas a causa de que desde hacía poco las hostilidades entre Francia y España habían cesado. Sin oficio ni beneficio decidieron viajar a la Ciudad Eterna, donde comenzaron ganándose la vida a base de vencer a enemigos en duelos nocturnos de espada en los suburbios de Roma.

La Ciudad Eterna lugar de andanzas del "Sansón Extremeño"

Este periplo duró poco ya que el Sansón de Extremadura pensaba que este tipo de chances eran un deshonor para un hidalgo español. Aprovechando que cardenal Bernardino de Carvajal, pariente suyo era parte de la curia Romana le pidió ayuda para mejorar su estatus en la ciudad italiana.
El Papa de ese momento Alejandro VI (Borgia), no necesitó demasiadas recomendaciones del cardenal español, ya que un día mientras paseaba por los jardines de alrededor del vaticano vio a Diego en acción. Todo comenzó mientras la soldadesca española al servicio del Pontífice jugaba a lanzar la barra, un divertimento típico de la época. Los guardias italianos de Alejandro VI recelosos de los españoles buscaron brega y desenvainaron sus espadas, Diego García de Paredes sin dudarlo dos veces y con una barra de metal en las manos se deshizo fácilmente de los soldados italianos, destrozándolos uno a uno. El final de la refriega se saldó con cinco italianos muertos, diez malheridos y un gran número de ellos arrastrándose y mordiendo el polvo. El Papa impresionado por las dimensiones, la fuerza y poderío del extremeño no dudó en nombrarlo su guardaespaldas personal. En ese momento comenzaban las no pocas aventuras del Sansón español.

El Papa Borgia Alejandro VI 

Siendo capitán de los Borgia, batalló junto a los españoles del Gran Capitán en diferentes misiones, como la de la toma de Montefiascone, Imola y Forli, donde demostró su gran arrojo y su descomunal fuerza (se dice que arrancó de cuajo las argollas de hierro del portón de la fortaleza de Montefiascone para que así entrara el ejército pontificio).
Después de todos estos hechos su vida en Roma cambió radicalmente como consecuencia de uno de sus tantos y famosos lances de honor, donde mató y decapitó a un tal Cesare el Romano. Este acto creo gran revuelo en la ciudad y De Paredes fue cesado de su puesto y perseguido por el ejército papal. El gran guerrero extremeño consiguió escapar y a partir de entonces y durante los años siguientes puso su espada a disposición de diferentes señores italianos como la familia Colonna y el Duque de Urbino desempeñándose en el oficio de  mercenario.
Las gestas de Diego García de Paredes en Italia son muchas pero su leyenda comenzó bajo los estandartes y banderas de su país de origen “España” y mientras servía bajo el mando del Gran Capitán.

Antigua bandera española

Gestas como la que dio comienzo a su leyenda, acaecida en el asedio de Cefalonia (Grecia), donde hostigado luchó durante horas y horas dando muerte a muchos de sus enemigos otomanos que tan solo consiguieron doblegarle cuando el cansancio, el hambre y la sed comenzaron ha hacer mella en su hercúlea fuerza. Dicha lucha a la altura de los dioses y ante tal muestra de valentía y coraje consiguió que los otomanos respetaran su vida y fuera hecho prisionero y no pasado a cuchillo como muchos de sus compañeros. Esperando pacientemente al último asalto, repuso fuerzas en la prisión de la ciudad griega y cuando las tropas españolas y venecianas entraron en Cefalonia Diego escapó y luchó junto a los suyos despedazando y aniquilando a todo otomano que se encontraba a su paso.
Desde este momento fue conocido como el “Sansón de Extremadura” ya que esas medidas, fuerza y poder solo podían ser comparadas con las de un semidiós o uno de los jueces bíblicos.

El poderoso Sansón

De vuelta en Sicilia, las fuerzas españolas quedaron en un estado de apatía temporal por falta de objetivos. De Paredes con ganas de seguir combatiendo volvió a servir a las fuerzas papales y a Cesar Borgia, olvidando este lo ocurrido en el pasado.
Durante un tiempo ayudó al hijo del Papa a conquistar Rímini, Fosara, y Faenza, conquistas donde ganó nuevos laureles donados por la familia de los Borgia. Una vez acabadas las hostilidades el Sansón de energía inagotable, volvió con los suyos participando en la Segunda Guerra de Nápoles.

Cesar Borgia hijo del Papa Alejandro VI

Durante 1501 y 1504 su fama no hizo más que subir como la espuma mientras mostraba su gran destreza con la espada y gestas insólitas debidas a su gran fuerza.
Una de ellas, posiblemente la más famosa fue la de batallar contra un destacamento del ejército francés compuesto por 2000 hombres sobre un puente que cruzaba el río Garellano, matando sin tregua a todo galo que se encontraba, viendo esto sus compatriotas fueron en su ayuda y la escaramuza se saldo con 500 muertos por parte francesa y el resto del destacamento huyendo despavoridamente.

Mandobles de Diego García de Paredes

Después de Nápoles fue Cruzado, Maestre de Campo, Coronel de la Liga Santa y Coronel con Carlos V donde siguió haciendo historia y haciendo lo que sabía hacer mejor que nadie “combatir”
Las historias de Diego García de Paredes son innumerables, pasando a ser un personaje muy popular en su época llegando sus gestas a las plumas de grandes literatos como Cervantes y Lope de Vega.
En su historia seguramente hay mucho de verdad y mucho de leyenda, pero lo que si que es cierto es que fue un gran guerrero, un hombre pendenciero, con un honor llevado al límite, de envergadura Hercúlea y un duelista sin igual como se demuestra en el encierro del ejército español en Barletta, donde durante sesenta días estuvo batiéndose en duelo contra caballeros franceses sin perder ni un solo combate.

Los grandes literatos, Cervantes y Lope de Vega

Su muerte acaeció en Bolonia en el año 1533 de una manera poco honrosa para un hombre de su calibre, ya que murió cayendo de su caballo mientras jugaba con unos niños a un pasatiempo de lo más pueril.
Sus restos fueron repatriados en 1545 y el Sansón de España y Extremadura fue sepultado en Santa María la Mayor de Trujillo su tierra natal, donde aún hoy día descansa.

Santa maria la Mayor, Trujillo, Extremadura

El linaje de tan gran personaje histórico no se extinguió, y siguió en sus hijos Diego García de Paredes conquistador y fundador de Trujillo en Venezuela y Sancho de Paredes.

Como conclusión, decir que como tantos otros personajes históricos españoles de relieve ha sido bastante olvidado, cuando en realidad tendríamos que recordar sus gestas y su valentía.

Extremadura y su bandera

domingo, 18 de septiembre de 2016

La historia de Caco el patrón de los ladrones

Todos alguna vez hemos jugado a polis y cacos. Siendo cacos “ladrones” éramos perseguidos por nuestros amigos que representaban a las fuerzas de la ley.
Cuando jugábamos a este juego infantil con el que pasábamos horas divirtiéndonos, jamás pensábamos o al menos la gran mayoría no lo hacía ¿Cuál era el origen de la palabra caco?
Para conocer el misterio de esta palabra, como en muchas ocasiones tenemos que retroceder al mundo clásico, y conocer a un ser mitológico algo especial.

Juego infantil de "polis y cacos"

En el monte Aventino situado en el Lacio de la Península Itálica, en la actual Roma vivía un gigante mitad sátiro y mitad humano llamado Caco (en latín Cacus).
Su morada era una gruta o cueva algo aterradora, donde colgaban las cabezas de los pobres desgraciados que eran devorados por el gigante hijo del dios herrero Hefesto (Vulcano en la mitología romana).

Representación del dios griego Hefesto

Los pobres pobladores de la zona, vivían aterrados por dicho ser, ya que a parte de sus asesinatos, secuestros y malas artes, se dedicaba a asaltar caminos y robar a los comerciantes. Todo esto sumado a su aspecto gigantesco y monstruoso, sin contar que era capaz de escupir torbellinos de fuego y humo hacía que nadie quisiera pisar cerca del monte Aventino.
Sus fechorías llegaron a su fin cuando molestó a un hombre que no se debía molestar. Ese hombre no era otro que el semidiós Hércules, el cual había llevado a pastar cerca del Tíber a un rebaño de bueyes que había arrebatado al gigante Gerión durante su décimo trabajo.
Mientras el semidiós hijo de Zeus descansaba durmiendo sobre la hierba, los bueyes pastaban tranquilamente. Caco se encaprichó de algunos de ellos, y aprovechando la oportunidad, le sisó al todo poderoso Hércules cuatro parejas de esas bestias mansas, y poco a poco tirándoles de las colas y haciéndoles andar marcha atrás las introdujo dentro de su oscura cueva.

Estatua de Hércules y Caco

Al despertar Hércules no se percató de nada de lo que había ocurrido, hasta que algunas de sus reses empezaron a mugir en dirección a la cueva, de donde surgieron respuestas del mismo tipo.
El semidiós enfadado corrió como loco hacia la cueva, Caco aterrado sabiendo a quien había hecho enfadar, tapó la entrada de la cueva con una gran roca sujeta con cadenas forjadas por su padre el dios Hefesto. Esas cadenas eran divinas y ni Hércules podía destruirlas y decidió destruir la cima de la montaña con su fuerza inhumana para así poder entrar en la cueva del pérfido gigante. Caco se defendió con uñas y dientes, escupiendo humo y torbellinos de fuego a su enemigo, aunque los resultados fueron vacuos ya que el héroe utilizó árboles y piedras enormes para parar los ataques del hijo de Hefesto.

Estatua del semidiós Hércules

Hércules perdiendo la paciencia salto finalmente al interior de la cueva, donde se escondía Caco. Sin perder tiempo, el hijo de Zeus agarró al gigante del cuello y lo estranguló haciendo que éste se asfixiara con su propio fuego y humo.
El fin del monstruoso Caco, fue igual de monstruoso que él. Los habitantes de la zona celebraron la muerte del ser que les había inflingido durante tanto tiempo un enorme pesar, y transformaron ese día en festividad de la zona.

Como conclusión de dicho hecho mitológico, podemos decir que Caco durante muchísimos siglos fue patrón de los ladrones, y hoy día es sinónimo de la palabra ladrón y su final ha sido el final de muchísimos de sus seguidores durante la historia de la humanidad.


martes, 13 de septiembre de 2016

Dahia, la Reina-Sacerdotisa de los bereberes

Observaba sus manos, manos envejecidas y cansadas después de una larga vida de luchas, tanto bélicas como políticas.
Había nacido hacía ya muchísimas lunas, tantas que su memoria no lograba recordar. El día en que sus padres, aristócratas bereberes le habían dado el nombre de Dahia, un nombre que ya nadie utilizaba para dirigirse a ella desde que comenzó a encabezar la resistencia del pueblo bereber contra el Imperio Musulmán de los Omeyas de Damasco.

Haimas bereberes

Obligación que había adquirido después de la muerte de Kusaila antiguo jefe de los bereberes sanhaya.
Los árabes la habían apodado AL-KAHINA, que en su idioma significaba la sacerdotisa o la hechicera, llegando a transformarla en una leyenda viva, donde le otorgaban poderes como el de la clarividencia, la adivinación y la hechicería.
Sentada en la parte más alta de su campamento y viendo salir al Astro Rey en el horizonte, sabía que ese día sería el último que pasaría encima de la tierra, pero podía estar tranquila, ya que había dejado todos los preparativos bien atados para cuando fuera la hora de partir hacia su último viaje en busca de sus ancestros.

Pintura de Dahia AL-KAHINA, la reina sacerdotisa

A ella no le ocurriría lo que a Kusaila, no moriría sin dejar un legado. Muerto en la Batalla de Mamma en el año 688 a manos del general Omeya Kays ibn Zuhain sin dejar ningún plan, sin pensar en el futuro de su pueblo. Después de aquel hecho es cuando comenzó la leyenda y el mandato de la AL-KAHILA.
Su poder le había llegado a una edad tardía, superaba los 60 años, tenía tres hijos y era viuda, pero la edad física nunca había ido reñida con su espíritu combativo, ni con las ganas de proteger a su gente, a los beréberes zenata y a todo el Magreb.
Recordaba las victorias obtenidas contra los todo poderosos Omeyas, en 689 en Nini, seguida de la de Meskiana, donde incluso llegó a hostigar y perseguir a los musulmanes hasta la provincia de Cirenaica (actual Libia). En ocasiones pensaba que tendría que haber sido más agresiva y no haberlos dejado escapar con vida.

Imperio Omeya en su máxima extensión

Después de esas grandes victorias, que le granjearon su mito, ella y su pueblo retornaron al territorio de Aurés su tierra natal. Aunque en esta ocasión en el viaje de vuelta llevaba consigo a un esclavo musulmán al que había adoptado como hijo, y de nombre Jâlid ibn Yâzid que durante años fue un espía encubierto de los Omeyas.
Las cosas se habían vuelto preocupantes en el año 698, cuando los musulmanes consiguieron arrebatar a los bizantinos la gran ciudad de Cartago. La reina supo que a partir de ese momento ya no habría marcha atrás, y decidió emprender una táctica de tierra quemada en sus tierras. La gran mayoría de sus agricultores se negaron, y la dejaron de lado acercándose a la órbita del Imperio Omeya. Desde entonces las defecciones fueron muchas, incluidas las de sus dos propios hijos, en este caso obligados por la propia Reina-Sacerdotisa, para sí poder salvarlos de lo que estaba por venir.
Abrazaron el Islam, y de este modo conseguirían vivir en el nuevo mundo que se acercaba.
El Sol se alzaba lentamente ante sus ojos, Dahia se levantó, miró aquellas tierras cercanas a Biskra (Argelia) por última vez y caminó hacia el centro del campamento donde descansaba su ejército para encabezar por última vez a los beréberes preislámicos.

Actual Biskra en el país de Argelia (Magreb)

Como conclusión, debemos aclarar que no sabemos la fecha exacta de su muerte, ni como murió realmente. Algunos especialistas dicen que fue en combate (la gran mayoría), otros que fue envenenada, y otros que decapitada y su cabeza enviada al califa del Imperio Omeya. Sea como fuere, lo que si podemos comentar como algo cierto es que hoy día aun existe un lugar denominado Bi'r al-Kāhina (Oasis de la Sacerdotisa) en memoria de la valiente Reina-Sacerdotisa de los beréberes.
En lo referente a su descendencia, gracias a su transformación al Islam, sus hijos ocuparon cargos de importancia en la zona del Magreb islámico.
Dahia AL-KAHINA, fue un personaje importante de su época. Una mujer fuerte, valiente, inteligente y bella en su juventud, que supo gobernar y proteger a su pueblo. Aunque la historia haya querido soterrarla en siglos de historia religiosa y masculina.