lunes, 18 de abril de 2016

Hasekura Tsunenaga el primer samurai español

Su nombre completo en Japón era Hasekura Rokuemon Tsunenaga y vio la luz en el año 1571, en plena época de la época Sengoku Jidai de su país (guerra civil de los samurais).

Representación de Hasekura Tsunenanga

Fue un veterano samurai en las invasiones japonesas de Corea bajo el Taiko Toyotomi Hidehoshi (2 de febrero de 1537 - 18 de septiembre de 1598) uno de los primeros daimyo que consiguió unificar Japón y conocido como el hombre mono por su fisonomía.
Tsunenanga era siervo del daimyo de Sendai, Date Masamune (5 de septiembre de 1567 - 27 de junio de 1636) conocido como el dragón de un solo ojo, y uno de los mejores samurais del país Nipón.
Tsunenaga fue enviado en misión a España por su señor en 1613, a bordo de un galeón de estilo español conocido como el "San Juan Bautista" o en japonés como el "Date Mutsu".

Réplica del barco Date Mutsu

Todo ello para crear relaciones comerciales con el país más grande de Europa en esa época.
Apoyado por el franciscano fray Luís Sotelo (1574-1624) que residía en Japón desde el año 1602, al país que arribó proviniente de la colonia española de Manila.
La comitiva estaba formada por cerca de 200 personas entre ellos, 50 españoles entre frailes y supervivientes de un naufragio de un buque español, los demás eran comerciantes, diplomaticos y samurais japoneses.
La primera parte del viaje en el navio japonés de 500 tonealadas al frente del marino español Sebastián Vizacaino y el inglés Guillermo Adams llegó a Acapulco 3 meses después de su partida desde Japón siguiendo la travesía del Galeón de Manila.
Una vez atracados en la ciudad Mexicana hubo tensiones entre españoles y japoneses. Interesante fue el enfrentamiento entre el capitán Vizcaino y el capitán de la guardia personal de Tsunenaga un tal Tomás o Tomé que se saldó con graves heridas por parte del español. A causa de ello el 4 de marzo de promulgaron normas para que los japoneses no fuesen molestados, ni por la población local ni por los propios marineros españoles.
Después de un tiempo en Acapulco y de mucha paciencia el sequito siguió su camino, y arribó a Ciudad de México el 25 de marzo, recibiendo una comitiva encabezada por el Virrey y el Arzbispo de México los cuales les adularon con mucho boato y mucha pompa típica de los españoles.
En dicha ciudad se produjeron varios bautizos de nipones, en los cuales Hasakura no participó porque prefería esperar a llegar a España o en su defecto a Roma para recibir los sacramentos.
En el momento de partir hacia La Habana con intención de cambiar de galeón, los españoles en su mayoría sin contar con los franciscanos se quedaron en tierras mexicanas con un gran numero de japoneses, los cuales su intención era volver a Acapulco para volver en el " Date Mutsu" a su tierra natal.
La comitiva nipona mermada tomó dirección a La Habana a bordo del galeón español San José, con la intención de hacer transbordo en uno de los galeones de la flota de las Indias hacia España. Ese Galeón fue el "San Juan de Lua" comandado por el almirante Antonio Oquendo. El viaje atlántico se llevó a cabo sin ningún tipo de percance, sin contar con algunas malas mares que se encontraron al llegar a las cercanías de las Azores.
Llegaron a tierras españolas el 5 de octubre de 1614, donde se les recibió como a invitados especiales con fiestas y algarabía, el tiempo que pasaron en Sevilla después de pasar por San Lucar de Barrameda lo dedicaron a visitar la ciudad, incluyendo la subida a la Giralda, algo que impresionó a Hasekura. 

Viaje completo de Hasekura Tsunenanga

En la estancia en Andalucía estuvieron bajo la protección del duque de Medina Sidonia.
Cuando el permiso les fue autorizado arribaron a Madrid para parlamentar con el Rey de España Felipe III el 30 de Enero de 1615 (poco antes de que nuestro señor de las letras Miguel de Cervantes falleciera). Hasekura le traspasó las peticiones de su daimyo Masamune y Felipe III le prometió que haría lo que pudiera.
Hasekura fue bautizado el día 17 de Febrero por capellanes reales y se le otorgó el nombre español de Felipe Francisco Hasekura.
Después de las conversaciones con España la comitiva se dirigió a a Roma, pasando por varias ciudad españolas entre ellas Barcelona, donde embarcaron hacia Roma. Dicho viaje se complicó y tuvieron que atracar un tiempo en la ciudad de Saint Tropez al sur de Francia. 
Los franceses se quedaron sorprendidos por esta gente tan extraña la cual comía con palillos y tenía unos habitos de higiene muy diferentes a ellos.
A Roma llegaron en noviembre de 1615. El Papa Paulo V no les prestó demasiada atención, solo otorgandoles la opción de mandar más misiones a Japón y otorgandole el título de ciudadano romano a Hasakura.
De regreso a España no fueron atendidos por el rey y fueron directamente a Sevilla y sus alrededores, donde algunos de estos japoneses se quedarían a vivir y crearían familias con el apellido Japón, sobre todo en la zona de Coria del Rio y alrededores.
En definitiva se puede decir que el viaje fue un fracaso, ya que su embajador no consiguió ningún acuerdo y solo la ira de su señor feudal Date Masamune a la llegada a su país.
En Japón los cristianos fueron perseguidos y masacrados, aunque algunos reductos siguieron practicando el cristianismo como en la antigua época romana.
Se dice que nuestro Hasekura practicó la religión cristiana hasta el fin de sus días, otros que renegó de ella y otros que fue martirizado como muchos santos de la iglesia. Lo único que sabemos con seguridad es que murió el 7 de agosto de 1622 y sus restos si la historia no nos engaña yacen en Enfukuji, provincia de Miyagi.
Lo que si dejó la comitiva japonesa, fue descendencia en Andalucia, especialmente en Coria del Río, donde algunos de los japoneses de Tsunenaga se quedaron a vivir, y allí tuvieron descendencia, donde proliferó el apellido Japón, desdendientes de estos samurais.




miércoles, 13 de abril de 2016

La Batalla del Peñón de Frigiliana

En lo que hoy día es el precioso pueblo blanco de Frigiliana, situado en la província de Málaga, más concretamente en la zona de la Axarquía, hace siglos se produjo un hecho con mucha trascendencia en la historia de España.
El hecho en si fue la batalla del Peñón de Frigiliana o la Batalla de Bentomiz
Entrando en antecedentes, en el año 1567 la publicación de la Real Pragmática por parte del rey Felipe II y instigada por el inquisidor Pedro de Deza donde se prohibía a los moriscos practicar cualquiera de sus costumbres, portar armas o vestir como su cultura demandaba, conllevó a la rebelión de las Alpujarras en el año 1568, la cual se extendió como un virus por todo el Reino de Granada, llegando a Bentomiz en el abril de 1569. En esta zona, apoyada por moriscos importantes como eran Almueden, Andrés de Xorairán, el capitán Abén Audalla y Hernando el Darra, la zona de la Axarquía y Montes de Málaga se sumaron a la rebelión, se levantaron en armas y se encaminaron a las cumbres del "El Fuerte", asentandose en las fuentes del Álamo y del Acebuchal.
El Corregidor cristiano de Vélez, Arévalo de Suazo alertado por esta insurgencia dirigió una ofensiva de 1500 hombres contra los rebeldes del Peñón de Frigiliana, la cual fue rechaza sin demasiados problemas ejerciendo una dura y vergonzosa derrota a los cristianos.
Don Arevalo de Suazo enardecido por este agrabio se decidió a pedir auxilio a la a la Corona, y esa ayuda llegó a las costas de la cercana zona de Torrox en forma de 25 galeras, llenas de tropas de los tercios Napolitanos, Piamonteses, Sicilianos y un grupo de mercenarios al mando del Comenadaor Mayor de Castilla Don Luís de Zuñiga y Requesens, que desembarco con unos 6000 hombres después de un tortuoso viaje por mar.
Las hostilidades entre ambos bandos no tardaron el llegar, los moriscos se defendieron encarnizadamente desde lo alto de las lomas utilizando todo tipo de defensas, como ruedas de molino atravesadas por grandes trozos de madera, las cuales se llevaban a gran numero de soldados a su paso.
Los capitanes enviados al combate, entre ellos Don Blas Herrero (el cual sería comendador militar de la Axarquía después del conflicto) perdieron gran número de hombres, pero al final del conflicto la insurgencia fue aplastada, con un saldo de bajas de 2500 personas aproximadamente por el bando musulmán.
Dicha batalla no solo supuso una derrota, también fue el final de lo morisco ententiendolo como entidad social y cultural asociada a un territorio concreto. Muchas de estas personas criadas y nacidas en la península Ibérica fueron deportadas a África y muchos otros fueron dispersados por diferentes zonas de España.
La zona de la Axarquía y Frigiliana después de la batalla quedo practicamente despoblada y fue repoblada por cristianos viejos, venidos en gran parte de Granada, Murcia y Valencia. 
La diaspora morisca y judía, supuso a nivel económico una sangría económica que sobre todo afectó a la iglesia y al estado, hecho que conllevó a más pobreza en la zona. Lo que demuestra que los radicalismos religiosos llevan a la pobreza de la sociedad, tanto moral como económica.
Hoy día Frigiliana es un bello pueblo cerca del Mediterráneo con varios premios por su mantenimiento cultural y arquitectónico, situado entre la Sierra de la Almijara a 300 metros sobre el nivel del mar y cerca de Nerja, Torrox y Competa. 
Recomendable para ser visitado, disfrutar de su cultura, sus edificios blancos y ese ambiente de mezcla cultural existente en el aire.

Villa de Frigiliana en la actualidad