lunes, 16 de mayo de 2016

Amaro Pargo, el corsario más grande de las Españas

Siempre hemos tenido la concepción de que los más grandes corsarios y piratas, salieron de las islas Británicas o de los reinos enemigos a la corona española, hecho que no es para nada cierto desde el punto de vista histórico.
En 2013 se realizó en Tenerife, la exhumación de un cadáver peculiar, por parte de arqueólogos y forenses de la UAM de Madrid, y financiado por la empresa francesa de videojuegos UBISOFT, que buscaban como podía ser su rostro para que formase parte de uno de sus títulos.
Dichos restos mortales son los del que se dice, fue el más grande corsario del Imperio Español, conocido como Amaro Pargo.

Amaro Pargo, Assassins Creed IV: Black Flag de Ubisoft
 
Nacido como Amaro Rodríguez Felipe y Tejera Machado (San Cristóbal de la Laguna, Tenerife el 3 de mayo de 1678 – Íbidem 14 de octubre de 1747), en plena época dorada de los piratas, era hijo de Juan Rodríguez Felipe y Beatriz Tejera Machado. Pertenecía a una familia acomodado y prolífica, ya que contaba con dos hermanos y cinco hermanas.
Su infancia fue influenciada por el mar y la piratería, la cual tenía una gran influencia en la isla del archipiélago canario, repleto de acantilados, pequeñas calas y lugares donde podían fondear las naves de estos hombres dedicados al pillaje.

 Isla de Tenerife

Amaro ya de joven, era una persona inquieta y con hambre de aventuras. A los catorce años de edad, se enroló como aprendiz de botadero, pasando por varias naves de la corono hispánica, su buen hacer y sus ganas consiguieron que en 1701 fuera nombrado alférez en un buque que hacía la travesía marítima entre el Caribe y Cádiz, de nombre “Ave María” y mejor conocida como “La Chata”.
La gran parte de la travesía corrió sin altibajos, hasta que un día fueron asaltados por un navío pirata. En ese momento de tensión, Amaro mantuvo la cabeza fría, y aconsejó al capitán de “La Chata” que simularan una rendición. Cuando los piratas pensaban que el asalto era cosa hecha, la tripulación del buque español atacaron de una manera desesperada, era matar o morir, y en este caso la moneda cayó del lado de matar. Los españoles salieron victoriosos, y el capitán, como agradecimiento a su argucia le regaló a Amaro su primera nave. En este momento comenzaba la historia y la leyenda del corsario y mercader AMARO “EL PARGO”.

 Antigua pintura de Amaro Pargo

Hay varias versiones para explicar el porque de ese mote. Unos dicen que era por su fisonomía que recordaba a dicho pez, otros que era porque en alta mar era escurridizo, rápido y aparecía y desaparecía en un abrir y cerrar de ojos, y otros simplemente explican que le llamaban de este modo, porque era el apodo familiar. En resumen, suponemos que es un hecho que nunca sabremos realmente.

 Pargo "pagrus pagrus"
El Pargo, comenzó su actividad como comerciante con su primer navío, transportando todo tipo de objetos, e incluso comerciando con esclavos de África, por lo que Felipe V le concedió la patente de corso.
En un corto período de tiempo, se hizo con una flota nada desdeñable, con fragatas como “El Ave Maria”, “Las Animas”, “Nuestra Señora de los Remedios” entre otras, aunque su favorita era el nao “San Marcos” una nave dotada de 24 piezas de artillería y un aspecto imponente, las cuales utilizaba para sus transacciones comerciales desde el puerto de Santa Cruz de Tenerife con La Habana.

 La antigua Habana
En uno de esos viajes Amaro Pargo, salvó una galera real, que hacía la travesía entre el Caribe y Cádiz, y había sido atacada por corsarios ingleses. Nuestro capitán, no tuvo piedad de los británicos y los pasó a cuchillo sin vacilar. Lo que le proporcionó el título de “Señor de Soga y Cuchillo” (antiguo título jurídico medieval, que permitía castigar hasta con la pena capital) en el año 1725,  entre otras bondades como son, la de pasar a la nobleza como hidalgo de España, y ser honrado como héroe nacional por sus servicios a la corona, todas ellas otorgadas por el rey Felipe V.

 Representación de una batalla naval
 
Poco a poco, su fortuna fue creciendo, al comerciar con productos de sus propias tierras y  también a causa de los saqueos sistemáticos, que perpetraba a las naves de las potencias enemigas, sobretodo a ingleses y neerlandeses robándoles todo el botín que después llevaba a sus tierras.
Sus aventuras, le llevaron a numerosos y épicos combates navales contra ingleses, neerlandeses, e incluso piratas turcos que acechaban las costas canarias, donde salió de todos ellos airoso. Incluso en una ocasión, llegó a enfrentarse al famosísimo Edward Teach mejor conocido como “Barbanegra”, en un combate naval donde intercambiaron andanadas de artillería y que finalmente acabó en tablas.

Barbanegra

En el aspecto personal, su vida también estuvo llena de vaivenes, Amaro Pargo tuvo en una ocasión problemas con la justicia en la ciudad de Cádiz, y fue detenido por la Casa de Contratación de dicha ciudad, al negarse a que revisaran una de sus naves que venía de Veracruz, según él, repleta de Cacao. Una vez más salió indemne, gracias a que el rey Felipe V intercedió por él.
En La Habana tenía a una amante, Josefa María del Valdespino, con la que tuvo un hijo ilegitimo llamado Manuel de la Trinidad Amaro, al que desheredó cuando su amante le negó que el niño viajase a Tenerife a vivir con él. En ese momento cortó relaciones tanto con la madre como con su vástago.
Dice la crónica que pese a ser un corsario, era muy humano y cuando saqueaba, no olvidaba las formas caballerescas.
Su vida, siempre estuvo ligada fuertemente a la iglesia y era un católico de creencias recias, donaba grandes sumas de dinero a obras de caridad, financió la construcción de edificios religiosos y donó grandes sumas de dinero a los pobres de su ciudad natal.
Su confesora y amiga, a la que veneraba como una santa, fue la monja Sor Maria de Jesús, la cual le aconsejaba tanto espiritualmente, como en sus peripecias por alta mar. Pargo, incluso le atribuía muchos de sus éxitos en combate y en experiencias donde su vida había estado en peligro.
Cuando la religiosa falleció en 1731, el corsario costeó un sarcófago a la altura de su amiga íntima, donde hoy día reposan los restos de esta monja con su cadáver incorrupto.

 Sepúlcro de Sor Maria de Jesús

Pargo, murió en su ciudad natal el 14 de octubre de 1747, y fue enterrado en el convento de Santo Domingo de Guzmán en La Laguna, en el sepulcro familiar, bajo una lápida grabada con una calavera guiñando el ojo, y dos tibias cruzadas. El día de su entierro, la ciudad entera salió a verlo pasar por última por sus calles, ya que era una persona muy querida en la isla, sin contar la más adinerada.

 Lápida de Amaro Pargo

Después de su muerte, en su testamento legó 900 fanegas de tierras, sesenta casas, quince heredades de viña, tributos monetarios y de trigo, además de valiosas joyas y gran cantidad de dinero.
La leyenda cuenta, que a parte de esta inmensa fortuna, Pargo poseía un cofre lleno de tesoros, el cual jamás llegó a encontrarse. La leyenda, ha existido durante siglos, en los que la casa del antiguo corsario, fue saqueada por los cazadores de tesoros, siendo infructuosa su búsqueda. Otros dicen, que ese rico tesoro está escondido en la Cueva de San Mateo en Punta del Hidalgo, en Tenerife. Hoy día, como otros tantos legendarios tesoros aún no ha sido localizado.
En conclusión, Amaro Pargo fue un personaje importante en la historia de nuestro país, que ha sido poco a poco olvidado, como otros muchos grandes de esta tierra, que se llama España. Su grandeza actualmente, es comparada a la de Francis Drake, con la única diferencia de que su nombre no suena anglosajón.


14 comentarios:

  1. Algún día seremos capaces de revisar nuestra historia y algunos personajes que harían ver a tanto estúpido cejil que este país es realmente extraordinario.

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    1. Te doy toda la razón, algún día llegará!

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  2. Increíble la historia de este hombre. He de confesar que no la conocía, así que te agradezco doblemente esta entrada en tu blog.

    Saludos.

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    1. Muchas gracias Alfredo, es otro de tantos personajes interesantes que han sido olvidados por sus países.

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  3. Sin duda era un excelente saqueador y asesino al servicio del Estado

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    1. Sí, eso dicen las historias que hablan sobre él, pero como siempre, lo anglosajón tiene más fama que lo latino.

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  4. Su casa aun esta en perfecto estado en el Socorro Tegueste el fue el que dono el dinero para reconstruir la iglesia su gran finca, LA CASA LA QUERIAN TIRAR Y CONSTRUIR

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  5. Siempre me ha fascinado la historia de Amaro Pargo, muy buen artículo. Solo un detalle

    "Cuando la religiosa falleció en 1731, el corsario costeó un sarcófago a la altura de su amiga íntima, donde hoy día reposan los restos de esta monja con su cadáver incorrupto.

    Pargo, murió en su ciudad natal el 14 de octubre de 1714, y fue enterrado en el convento de Santo Domingo de Guzmán en La Laguna, en el sepulcro familiar, bajo una lápida grabada con una calavera guiñando el ojo, y dos tibias cruzadas."

    Posiblemente haya un error en la fecha de su muerte. Ya que no pudo financiar el sepulcro de Sor María, si ya había muerto. Puede ser que la
    Verdadera fecha sea la que aparece al comienzo del artículo (1747).

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    1. Sí, fue un fallo al teclear, muchas gracias por el aviso Noacopter.

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    2. LEÍSTE MAL. SI DICE 1747 EN LA REDACCION ORIGINAL, NO 1714 COMO TU LO SEÑALAS. GRACIAS.

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    3. Se supone que ya está corregido.

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  6. Yo tengo alguna información sobre el corsario. Casualmente, fue antepasado mío. Tengo un libro familiar escrito por mi tía abuela donde se recoge toda la genealogía familiar hasta llegar al personaje. También sobre las distintas propiedades que tenía en La Laguna y en el resto de la Isla. Si os interesa, lo pongo a vuestra disposición.

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    1. Muy interesante Nando, leer ese libro sería todo un privilegio. Mil Gracias

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  7. Si, Nando yo tb estaría interesado en conocer más, principalmente sobre sus propiedades en El Socorro de Tegueste, pues vivo por allí y no sé exactamente cuál era su casa y si participó en la reconstrucción dé la ermita que está allí.

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