viernes, 24 de junio de 2016

El bello y misterioso pont del Bisbe

Si callejeásemos por la ciudad Condal, y más concretamente por lo que es el barrio gótico, veríamos muchísimas obras arquitectónicas de gran belleza, unas más antiguas otras más modernas, pero bellas de todos modos. Barcelona, tiene una magia especial, que atrae al viajero y al caminante de un modo tranquilo y pausado, y que se disfruta detenidamente como de un buen libro, esperando con emoción que es lo que sucederá en el capítulo siguiente.
Su patrimonio cultural, es muy extenso, variado e interesante, y el ambiente que se respira al perderse en sus calles, es de los mejores dentro de las urbes mediterráneas.

Litoral de Barcelona en la noche

Si siguiésemos a los miles de turistas que abarrotan día si y día también la capital catalana, probablemente acabaríamos visitando los lugares más típicos de la ciudad, como son la Sagrada Familia, la casa Batlló, el parc Güell, y un largo etcétera de lugares únicos y preciosos, pero quedándonos en el gótico veríamos muchos recovecos que solo son visibles para los ojos de personas extremadamente curiosas.

Una de las cientos de callejuelas del barrio gótico de Barcelona

Uno de esos lugares, es el pequeño puente que une el palacio de la Generalitat de Catalunya con la casa dels  Canonges, conocido como el pont del Bisbe (catalán) o el puente del obispo (castellano) y que a primera vista, si no conociésemos su pequeña historia engañaría a nuestras mentes. Si lo observásemos detenidamente, pensaríamos que es una construcción de hace varios siglos, pero nada más lejos de la realidad.

 Vista central del Pont del Bisbe

La fecha de su edificación data de el siglo XX, más concretamente del año 1928, llevada a cabo  por parte del arquitecto catalán Joan Rubió i Bellver (Reus, 24 de abril de 1870 - Barcelona 30 de noviembre de 1952) que fue amigo y discípulo, del gran maestro de la arquitectura modernista Antoni Gaudí hasta el año 1905, con el que colaboró en diferentes proyectos importantísimos que se realizaron en la ciudad de Barcelona. 

El arquitécto Joan Rubió i Bellver
  
El Pont del Bisbe es una construcción de estilo neogótico, y aunque es una obra arquitectónica relativamente moderna se integra perfectamente en el estilo de los edificios colindantes.
La decoración del puente está inspirada en el gótico flamígero (flamboyant) o gótico tardío, y se puede observar perfectamente en la importancia que le dio el arquitecto a lo decorativo, sobre lo estructural.
Mucha de su ornamentación, aún hoy día es un misterio, como por ejemplo, la calavera atravesada por una daga que se puede observar en la parte inferior del puente, donde aparece junto a los símbolos del Alpha y el Omega. Algunas personas comentan que la calavera es real, otras que no y que simplemente es una escultura más.

La parte inferior del pont del Bisbe y su misteriosa calavera

A nivel histórico se dice, que el colegio de arquitectos de la época, no permitió a Joan Rubió i Bellver llevar a cabo un ambicioso proyecto de reconstrucción del antiguo barrio gótico, y el como venganza colocó en el puente ese símbolo intentando decir que algún día se vengaría, aunque otras hipótesis afirman que al ponerla allí se daba por vencido y acataba que jamás podría trabajar en el proyecto que había soñado.
Dicho misterio, como siempre lleva a crear algunas leyendas urbanas, como la que dice que si andas de espaldas mirando directamente a la calavera, se te concederá el deseo que estés pensando, y la leyenda más apolítica, es la que explica que si algún día alguien quitase la daga que atraviesa la calavera, Barcelona se hundiría sobre sus cimientos y desaparecería como si fuese una especie de Atlántida.
Dejando atrás el mito y la leyenda, históricamente el punte se utilizó, como paso elevado y directo de la  Generalitat a las casa dels Canonges y viceversa, por parte de los presidentes que residieron en el edificio de la calle del Bisbe (Francesc Macià, Lluís Companys i Josep Tarradellas).

Edifício de la Generalitat de Catalunya

Como final del post, podríamos comentar que esta pequeña construcción del preciosos barrio gótico de Barcelona, hoy día es muy fotografiada, tanto por turistas como por lugareños.

lunes, 20 de junio de 2016

Gaudí y su poco conocida Cripta Güell

Erigida en una antigua colonia industrial del término municipal Santa Coloma de Cervelló, Antoni Gaudí, nos dejó una preciosa obra arquitectónica no muy conocida, la obra en cuestión es la magnifica cripta Güell, situada en el interior de la colonia con nombre homónimo.
 Campanario de la cripta Güell 
Edificada entre 1898 y 1914, por encargo del empresario y noble Eusebi Güell, buscaba ser utilizada como edificio religioso para el uso y disfrute de sus obreros afincados en la colonia textil del que él era propietario y señor.
 Escultura de Eusebi Güell, en la plaza de la colonia industrial
Dicho asentamiento obrero disponía de todos los servicios básicos como son hospital, biblioteca, escuelas, comercios, teatro, cooperativa y capilla, sin contar los hogares de los obreros y diferentes fábricas.
Aunque el proyecto del edificio religioso comenzó en 1898, la primera piedra de la que hubiese sido la iglesia de la colonia obrera no se colocó hasta el 4 de octubre de 1908. Por desgracia, de todo el proyecto solo fue edificada la cripta, a causa de que con la defunción del Conde Güell en el año 1918, sus vástagos decidieron abandonar el proyecto definitivamente.
Colegio del complejo industrial 
El complejo religioso fue consagrado en 1915 por el obispo de la ciudad de Barcelona, y, fue dedicada al Sagrado Corazón de Jesús.
 Enrique Reig Casanova, obispo de Barcelona (1914-1920)
Durante su existencia, podemos comentar como hechos importantes, que la cripta fue asaltada e incendiada en el año 1936 (Guerra Civil Española), donde se destruyeron muchos documentos pertenecientes a Gaudí, relativos a la construcción del complejo arquitectónico. Durante toda la guerra fue utilizada como almacén, hasta que en 1939. Fue restaurada, convirtiéndose en parroquia el año 1955. En 2002 fue nuevamente restaurada por la diputación de Barcelona, no sin controversia, ya que muchos especialistas dijeron que no se había respetado completamente el estilo gaudiniano. Como colofón en el año 2005 la cripta fue declarada patrimonio de la humanidad por la UNESCO.
Bandos de la Guerra Civil Española, nacionales y republicanos 
Arquitectónicamente, podemos observar que la construcción está edificada con ladrillo de piedra basáltica, y pertenece al periodo naturalista del maestro Antoni Gaudi. Presenta innumerables elementos simbológicos cristianos como pueden ser, "ramas de olivo, espigas, palmeras, crismones trinitarios, la FPS (Pater, Figli, Spiritu Sancto), una sierra en nombre de San José, el Alpha y el Omega y un largo etc, a parte de muchos símbolos misteriosos muy típicos del gran maestro. 
Motivos naturalistas de la obra arquitectónica
Algo muy característico, son las originales columnas gaudinianas, que están presentes en toda el edificación, tanto en el interior como en el exterior, los ventanales sobresalen de las paredes inclinadas y con forma de tragaluz, y la puerta de entrada muestra en su parte más álgida una composición cerámica que representa las cuatro virtudes cardinales.
 Los preciosos ventanales en forma de tragaluz de la cripta
Una de las curiosidades de la cripta, es que se dice que su construcción, fue una prueba de Gaudí para crear su gran obra "LA SAGRADA FAMILIA". 
 Sagrada Familia, la obra más modernista más famosa de Gaudí

Como final del post, os invito a que visitéis este precioso lugar y su antigua colonia industrial, ya que el ambiente y el arte que se respira es realmente llamativo.
En el complejo industrial, aún viven muchas familias y la pequeña y preciosa colonia es parecido a un oasis de tranquilidad cerca de la bulliciosa ciudad de Barcelona.

domingo, 12 de junio de 2016

Burke y Hare, asesinos y vendedores de cadáveres

Era noche oscura, cerrada y húmeda, en las tierras norteñas de Gran Bretaña, más concretamente en la ciudad de Edimburgo, dos sombras montados en un carro, bien abrigadas y tapadas hasta los ojos, cruzaban las neblinosas calles de la ciudad escocesa en dirección al 10 de Surgeon Square, donde se encontraba la residencia del famoso anatomista escocés Robert Knox (4 de septiembre de 1791 – 20 de diciembre de 1862).

Frías calles británicas

Los dos hombres, al llegar a su destino, llamaron a la puerta, la cual abrió David Paterson, el portero del eminente doctor. Preguntaron si su señor se encontraba en casa, a lo que el integrante del servicio doméstico les contestó que en ese momento no se hallaba allí, pero que podían tratar con él del tema que fuese, ya que él era uno de sus hombres de confianza. Las dos oscuras sombras, le explicaron que traían un paquete que podría interesarle al doctor Knox, y el portero hizo que lo descargaran y pasasen con el dentro de la residencia.

Muñeco de cera del Doctor y anatomista Knox, en Edimburgo

En el gran paquete, no había otra cosa que el cadáver de un pobre hombre llamado Donald, y por el cual el sirviente del celebre anatomista pagó a los portadores, la buena suma de 7 libras y 10 chelines, diciéndoles antes de acompañarlos a la calle, “que sería un placer volverlos a ver por allí con tan buena mercancía”.
Una vez en la fría calle, se miraron el uno al otro perplejos, pensando en su buena fortuna, ya que 7 libras y 10 chelines suponían el sueldo de todo un mes.
En ese momento, comenzó la historia y leyenda oscura de William Burke (1792 – 1829) y William Hare (1792- ????), dos irlandeses que pasaron a ser unos de los asesinos seriales más famosos de Gran Bretaña, y que consiguieron aterrar y acongojar a la población británica, después de que se conocieran sus fechorías.

Retratos de los asesinos William Burke y William Hare

Los dos hijos de la isla esmeralda, llegaron a Escocia por diferentes vías, Burke abandonó a sus hijos y esposa en su tierra natal sin ningún tipo de remordimiento, al llegar a Escocia comenzó a trabajar como obrero en el Union Canal, aunque  el contrato duró poco y acabó desempeñándose como zapatero.
En su país de adopción conoció a otra mujer en el año 1827, la cual sería su pareja hasta el final de sus días, conocida como Hellen McDougal. Una vez juntos, fueron a vivir a una posada de mala muerte de nombre Tanner’s Close, ya que su economía no daba para más, y allí en ese lúgubre edificio de Edimburgo, es donde Burke conoció al que sería su compinche de correrías y asesinatos William Hare, que junto a su esposa  Mag Laird regentaban dicha posada.
Todo comenzó, con la venta del cadáver del pobre Donald, que había muerto por enfermedad en la propiedad de Hare, y este sin saber lo que hacer, pidió consejo a su compatriota Burke.
Este había oído que los cadáveres, se vendían a buen precio en las muchísimas salas de anatomía que existían en Gran Bretaña, ya que había déficit de cuerpos con los que experimentar, y los despojos, que llegaban muchas veces a estos estudiosos del cuerpo humano, eran cadáveres enterrados ya hacia tiempo, y que eran suministrados por grupos de personas a los que llamaban “resurrectores” y que durante el siglo XIX en las islas británicas, se dedicaban a un negocio muy oscuro, llegando a expoliar y saquear tumbas de manera sistemática, para arrancar a las personas sepultadas de su descanso eterno, y venderlas al mejor postor.

Ladrón de cadáveres 

Todo esto consiguió, que las medidas de seguridad en los campos sagrados fueran férreas, y que estos ladrones de cadáveres lo tuviesen muy difícil para perpetrar sus atroces robos. Esto sumado a que las leyes para ceder cadáveres a las universidades y centros de estudios de medicina, eran muy restrictivas, les dieron el empuje que les faltaba a este par de asesinos.
Después de esta primera venta, estos dos hombres sin escrúpulos, pensaron que habían encontrado el negocio de sus vidas. A la posada de Hare, tan solo llegaban personas desahuciadas de la sociedad, personas sin importancia, que serían fáciles de hacer desaparecer sin dejar rastro, igual que muchas de las personas que hacían su vida en el pobre y decadente barrio donde poseía su negocio. Sin pensarlo dos veces, decidieron comenzar a proporcionar cadáveres frescos al anatomista Knox, y que mejor manera que transformar a esos pobres diablos que llegaban al negocio de Hare, o pululaban por las inmundas calles de los barrios pobres de Edimburgo en material de primera calidad para los investigadores.
Durante un año, perpetraron unos 17 asesinatos. Su modus operandi era embriagar a la victima con alcohol, y cuando esta ya no podía a penas defenderse, atacarla y asfixiarla hasta la muerte, su técnica se caracterizaba en que mientras uno de ellos le tapaba la boca y nariz a la víctima el otro ejercía una gran presión en el tórax hasta que la persona en cuestión moría por falta de oxígeno (este método de asesinato hoy día, en la práctica forense aún se le sigue llamando el “método Burke”).

Burke y Hare, utilizando su modus operandi

Las personas, que caían en sus manos, eran individuos a los que nadie echaba de menos, y por los que nadie preguntaba, un vendedor de cerillas, un molinero, ancianos y sobretodo alcohólicos.
Los dos psicópatas, se sentían impunes y poco a poco iban enriqueciéndose más y más, sus gastos y su niveles de vida, fueron subiendo y la gente se hacía preguntas de cómo podía haber sucedido ese cambio, a lo que ellos respondían que a una de sus mujeres un familiar le había dejado una buena herencia.
Mientras pasaba el tiempo, y al sentirse a salvo comenzaron a ver a cualquier persona como un potencial objetivo, y ese fue el error fatal de estos dos asesinos irlandeses.
Hubo tres de sus víctimas que empezaron a llamar la atención de la sociedad, una fue la joven prostituta de nombre Mary Patterson, la cual era bastante conocida en la ciudad escocesa, y que fue víctima de Burke una noche en la que él fue a pedir sus servicios. Lo que ella no sabía es que acabaría muerta, y en la mesa de disección del doctor Knox al día siguiente. El siguiente fue un chico de 19 años llamado Jaimie Wilson muy conocido por ser un borrachín simpático de la zona, al cual su madre había echado de casa en un arrebato de furia, y que desapareció mientras mendigaba por los arrabales de Edimburgo, y por ultimo el cadáver que fue la perdición de estos dos maníacos, el de la irlandesa Mary Doherty (o Campbell).
La señora Campbell, conoció a Burke, mientras este compraba algunos objetos sin importancia, en una tienda del barrio. La señora entró pidiendo limosna, y explicando que había llegado desde Irlanda, buscando a su hijo de 11 años y que se había quedado sin dinero en ese periplo. Burke, le ofreció alojamiento incluso le dijo que la conocía y que podían ser familia.

Antiguo mapa de Irlanda

La señora Campbell, fue tratada con mucha diligencia y de una manera muy amable, conoció al matrimonio Gray que estaba alojado en la posada durante unos días y charlaron durante un tiempo, lo que no sospechaba la señora es como acabaría la historia. Por la noche, corrió el licor y a causa del alcohol el ambiente fue subiendo, la irlandesa acabó sin poder ni aguantarse, entonces es cuando Burke aprovechó la situación y acabó con su vida. Después de ello, la tapó con un montón de paja, y avisó a Paterson, el trabajador del doctor Knox, el cual que le dijo que el cadáver serviría.
Al día siguiente, al matrimonio que estaba allí alojado, le extraño que ya no estuviese Mary Campbell, ya que la noche anterior vieron su estado de embriaguez, preguntaron por ella y las respuestas que recibieron no les parecieron satisfactorias.
En un momento de distracción de los dueños de la fonda, aprovecharon y bajaron a la habitación donde tendría que haber dormido la mujer irlandesa, y algo les pareció sospechoso, miraron entre el montón de paja y ¡HORROR!, encontraron el cadáver. Salieron rápidamente de allí, aunque la señora McDougal intentó pararlos ofreciéndoles parte del dinero del negocio. Ellos rechazaron y fueron directamente a la policía, la cual se persono en la posada, encontrándose esa horrible estampa.
Las dos parejas, fueron detenidas y comenzó la investigación exhaustiva de lo que ocurría en aquel nido del terror.
Se descubrió, que muchos habían muerto allí y habían sido vendidos al doctor Knox, como si fueran carne de cualquier animal.
El proceso judicial fue muy seguido, y la gente estalló en furia contra las salas de disección anatómica y llegando a atacar la residencia del anatomista Knox, que tuvo que huir de Edimburgo e ir a vivir a Londres, donde moriría en Hackney en el año 1862. Aunque fue exculpado de los asesinatos, perdió todo su crédito y fama y acabó sus días trabajando en un pequeño hospital de la capital inglesa.  
De los cuatro acusados, tres consiguieron salir ilesos, Hare, McDougal y Laird se salvaron de la horca, pero sobre Burke cayó todo el peso de la ley, y fue condenado a muerte, siendo llevada a cabo la sentencia el día 28 de enero de 1829.

Ejecución de William Burke

Después de su muerte, su cadáver fue donado a la universidad de anatomía, y fue diseccionado por el Doctor Munro, el que después de hacer todas las pruebas y enseñanzas pertinentes a sus alumnos, esqueletizó el cuerpo y lo exhibió en las salas de ciencia de la Universidad de Edimburgo, donde aún hoy día sigue estando expuesto para el público.

Esqueleto de William Burke en la Universidad de Edimburgo

De los compinches de Burke, no se sabe que ocurrió exactamente con ellos, hay gente que dice que acabaron mendigando por otras ciudades de Gran Bretaña y tuvieron muertes no especialmente plácidas.
Como en el caso de Jack el destripador, nunca sabremos a cuantas personas asesinaron con exactitud, pero lo que si podemos decir a ciencia cierta, es que fueron de los personajes más oscuros y sanguinarios de la historia del crimen.

domingo, 5 de junio de 2016

La muerte blanca, el francotirador infalible

El ultimo hilo de vida, terminaba de abandonar el cuerpo de La Muerte Blanca, no había podido vencer a la arcaica muerte vestida de negro, que llevaba coleccionando almas desde hacía milenios.
El hombre que yacía en su lecho de muerte, no era otro que el mejor francotirador de toda la historia.
Su nombre había sido Simo Häyhä (17/12/1905 – 1/04/2002), nacido en el pequeño pueblo de Rautjärvi, Finlandia, cercano a la frontera con Rusia. Segundo hijo de ocho hermanos nacidos de Juhö Häyha y Katrina os Vilkko.

Rautjärvi, Finlandia

Eran una familia humilde, dedicada a la agricultura, caza y pesca, sin demasiados recursos económicos. No por eso obstante Simo, pudo tener una educación en la escuela primaria de Mettila, destacando en varios deportes como esquí, cacería, baseball y tiro deportivo, llegando incluso a ser campeón de distrito.
En 1925, prestó servicio militar, consiguiendo el grado de cabo de bicicletas y destacando por su gran puntería, era capaz de acertar en el blanco 16 veces por minuto a una distancia de 500 metros.
Después de su año de instrucción, volvió a su tierra natal y durante años se dedicó a trabajar la tierra y ser granjero, hasta que la larga sombra del Kremlin llegó hasta Helsinki, y decidió que tenían que adueñarse de la zona estratégica de Karelia en territorio finés, para intentar evitar incursiones alemanas por esa zona.

Francotirador acechando en la nieve

Las hostilidades comenzaron el 30 de noviembre de 1939, los soviéticos pensaban que la guerra contra el país escandinavo sería coser y cantar, y se apoyaron en su superioridad numérica, sus aviones y sus tanques. Lo que no esperaban, fue que los fineses aguantaran sus posiciones de una forma tan valiente, ya que Helsinki solo había podido movilizar a unos 180.000 hombres para la batalla.
Dicha guerra es conocida como “La Guerra de Invierno (30/11/1939 – 12/03/1940)” , y en ella es donde la figura de Simo Häyhä sobresalió sobre todos los demás.

Imagen de un soldado en "La Guerra de Invierno"

A finales de noviembre de 1939, se sumó al regimiento Jaeger 34 como francotirador, encargado de combatir en el río Kolla. Los escandinavos, utilizaban guerra de guerrillas, y el gran conocimiento de su territorio, para causar numerables bajas en las filas enemigas.
Häyhä tardó poco tiempo en darse a conocer, gracias al gran número de muertes que producía en el bando rival. Su leyenda, fue creciendo y corrió rápida como la pólvora, tanto en el ejército finés como en el ejército soviético. Comenzaba la leyenda de la muerte blanca.

El jóven Simo Häyhä vestido de camuflaje

De pequeña estatura unos 1,52 cm, enjuto y astuto, conocía la tierra como la palma de su mano, sus tácticas de combate eran realmente efectivas, compactaba la nieve antes de disparar, para que en el momento de enviar el proyectil, contra cualquiera de sus enemigos, la nieve en polvo no delatase su posición, (hay que tener en cuenta que los combates se desenvolvía en temperaturas entre -20 y -40 grados celsisus) vestía completamente de blanco, y masticaba hielo y nieve para que sus enemigos no pudieran encontrarlo por el vaho producido por el calor del aliento humano. Sus armas eran el rifle M28 Pystykorva la versión finlandesa del Mosin-Nagant soviético y el subfusil Suomi KP31. Otra de sus particulares formas de combatir, era que no utilizaba mira telescópica, ya que no confiaba en ellas a causa de que con el reflejo del sol, podían poner al enemigo sobre alerta de que algún mensajero de la muerte estaba al acecho.

 M28 Pystykorva finlandés

Su gran numero de muertes, consiguió que la moral del ejército bolchevique se fuera minando poco a poco, y que sus soldados tuvieran miedo de asomar la cabeza en muchas ocasiones.
Las esferas militares soviéticas, no podían permitirse el lujo de mostrar debilidad y decidieron dar caza al cazador, enviando grupos especiales de artillería y francotiradores, aunque acabarían fracasando y en muchos casos muriendo a manos de Häyä.
La Guerra de Invierno, acabó para Simo, en una batalla cualquiera el 6 de marzo de 1940, según se dice de casualidad. Una bala explosiva perdida, le atravesó la cara destrozándole la mandíbula y gran parte de la cara. Sus compañeros al verlo, quedaron horrorizados y viendo que aún vivía, lo transportaron rápidamente al hospital de campaña más cercano. Simo quedó en coma y se debatió entre la vida y la muerte durante ocho días, en los cuales se le practicaron diez cirugías faciales.
Sus compañeros, pensaban que no sobreviviría, pero para sorpresa de todos, volvió a abrir los ojos el día que se firmó la paz entre Rusia y Finlandia unos días después.

Häyhä y sus heridas faciales después de la guerra

A Häyä se le contabilizaron más de 500 muertos finados por su rifle, y unos 200 con su subfusil, pasando a la historia como el francotirador con más muertes en su haber.
Después de la guerra, fue condecorado con la Cruz de Kollaa y la Cruz de Plata, y fue ascendido de cabo a teniente segundo por Carl Gustaf Emil Mannerheim, siendo el único caso de un ascenso tan fulgurante en la historia militar de Finlandia.
Su vida, después de la guerra fue estoica, como había sido toda su existencia, mantuvo su soltería, se traslado a vivir al sudeste de su país, cerca de la frontera rusa, y se dedicó a la caza de alces entre otros animales y a la cría de perros.  

Huskies, perros del norte

Tardó varios años en recuperarse de su grave herida, pero al fin pudo vivir una vida normal.
En una entrevista, hecha en 1998, le preguntaron ¿Cómo era posible que hubiése llegado a ser tan buen tirador?, a lo que el respondío.
-          Practicando mucho
Simo Häyä, falleció en 2002, a la nada desdeñable edad de 97 años, en un asilo para veteranos del país escandinavo. 

La muerte blanca, pocos años antes de su muerte

Al final la gran parca, fue a buscar al hombre que entre los años 1939 y 1940, le dio tanto trabajo yendo a buscar a cientos de hombres muertos en las tierras heladas de Finlandia.   

viernes, 3 de junio de 2016

Vero y Prisco, el combate de gladiadores más famoso de la historia

Los dos amigos, se miraron a los ojos mientras estaban cara a cara, petrificados mientras pisaban la arena, que durante todo el día había sido bañada en sangre, de cientos de hombres y miles de bestias para algarabía de la plebe y de los prohombres de Roma.
En ningún momento, pensaron que deberían enfrentarse el uno al otro, y en esos momentos sabían que al fin del combate, probablemente uno de los dos ya no seguiría existiendo en el mundo de los vivos.

 Combate entre dos gladiadores

Corría el año 80 d.C, y era día de la inauguración del Anfiteatro Flavio (El Coliseo), el cual había tardado casi diez años en ser edificado, por mandato del emperador Vespasiano (17/11/9 dC – 23/06/79 dC), gracias al botín de guerra que había conseguido en las guerras de Judea, aunque jamás llegó a ver la apertura de su ancestral obra, y dejó ese honor su hijo mayor el emperador Tito (30/12/39 d.C – 13/09/81). 

Bustos de Vespasiano y Tito

La antigua Roma era una fiesta, y cuando Roma estaba en fiesta, quería a decir que la muerte, la sangre y la tortura fluían por el ambiente.
Esa obra de arte clásico, que ha llegado a nuestros días, durante siglos fue una gran segadora de vidas, tanto humanas como animales, aunque ese día tendría un final inesperado para todos.

El Coliseo en la actualidad

Ahora sigamos con nuestros dos contendientes. Prisco era galo y Vero había nacido en territorios del Imperio como hombre libre, pero por algún azar de su vida acabó siendo esclavo y gladiador. A finales del siglo I, por lo que cuenta la historia eran dos afamados guerreros de la arena.
Los amigos, en principio estaban contrariados por tener que enfrentarse el uno al otro, pero cuando comenzó el combate, la lucha fue atroz y olvidaron la amistad para pelear como dos profesionales del combate.
La batalla fue encarnizada, ninguno de los dos contendientes se arredraba, cuando uno tomaba la iniciativa, el otro se defendía con uñas y dientes y viceversa, el combate duró horas, el emperador en un descanso del combate, incluso les envió regalos y refrigerios, para que siguiesen luchando de ese modo hasta que uno de los dos cayese a manos del otro, pero para sorpresa de todos ese momento no llegó.
Los dos amigos, siguieron batiéndose hasta que empezó a caer la noche, la plebe pedía desde sus palcos, que el combate quedara en tablas. En un punto del choque, los dos gladiadores bajaron sus armas, diciendo sin palabras que  respetaban altamente a su rival.
El emperador al observar este hecho, detuvo el combate y para sorpresa de todo el público, dio por vencedores a los dos hombres y recompensó a estos dos grandes gladiadores con la “rudis” (espada de madera que significaba que un gladiador era libre), las masas enloquecieron, había sido un colofón final increíble para ese día.

Réplica de una rudis romana

Los dos amigos y contendientes, habían entrado al Coliseo como esclavos, y salían de allí victoriosos y como hombres libres, algo que no se repetiría en toda la historia de este lugar.
Como final al artículo, sabemos de dicho combate, gracias a que es el enfrentamiento más completo que ha llegado hasta nuestros días. Fue escrito con todo lujo de detalles por “Marco Valerio Marcial” en su obra Liber de Spectaculis XXIX.
Para acabar, el combate fue extraño, ya que por norma general, dichos enfrentamientos siempre debía acabar con un vencedor y un vencido. El emperador Tito, ganó muchísima popularidad, que en realidad es lo que el buscaba, tener a la plebe callada y contenta y ser mirado como un gran mandatario.
El día en que Vero y Prisco se enfrentaron, comenzó de una manera nítida lo que sería “el pan y circo romano”, que hoy día siguen utilizando otras personas poderosas para seguir anestesiando mentalmente al populacho.

miércoles, 1 de junio de 2016

Pasenado por el pasado, el pequeño templo romano de la ciudad de Vic

Situado en el núcleo antiguo de la actual ciudad de Vic, capital de la comarca de Osona en la provincia de Barcelona (antigua ciudad romana conocida como Ausa, llamada así por ser la antigua capital del pueblo íbero de los Ausetanos antes de la conquista romana).

Mapa con los antiguos pueblos de Hispania, Ausetanos en el centro de la que hoy es Cataluña

El templo fue erigido en el siglo II d.C en una de las épocas de mayor esplendor del Imperio Romano. Aunque no se sabe nada sobre el culto que se practicaba en el templo, es muy probable que estuviese dedicado como en muchos casos a la Triada Capitolina (Jupiter, Juno, Minerva) y posiblemente fue el templo más importante de la antigua Ausa romana.

 Fachada del templo romano de Vic

Hoy día sabemos que durante los siglos posteriores a la caída del Imperio Romano el templo tuvo diferentes funciones. En el siglo VIII fue utilizado como caserna o fortaleza por los sarracenos, después de la reconquista del territorio por parte de los cristianos, Guifré el Pilós lo transformó en parte de un castillo en el siglo IX y a partir del siglo XI cuando pasó a formar parte del patrimonio de la familia Montcada, el templo fue cubierto por el castillo que construyó dicha familia. Varios siglos después entre los siglos XVI - XIX también fue utilizado como granero y prisión de la ciudad.
Aunque lo más curioso de toda la historia de ésta construcción es que de ella no se sabía nada hasta que en el año 1882 se decidió demoler el castillo de los Montcada
y descubrieron con estupor que el templo se incluía como parte del patio de dicho recinto.

 Antiguo castillo de los Moncada, en la ciudad de Vic

El templo fue restaurado de manera muy eficaz entre los años 1930 - 1954, integrando algunos de los elementos originales como son los fragmentos de la columna de la derecha y algunos de los capiteles, la mayoría de las columnas fueron construidas en el año 1959 siguiendo el estilo de la única columna existente junto con algunos capiteles de estilo corintio que fueron creados por el escultor ausetano Pere Puntí i Terra.

El escultor Pere Puntí i Terra

Arquitectónicamente hablamos de una construcción que mide 12,10 metros por 10, 10, construido encima de un podium al que se puede acceder subiendo una escalera situada en la fachada central del edificio, con un pórtico de 6 columnas acabadas en capiteles de estilo corintio que sostienen un frontón y una columna lateral a cada lado que completan los espacios de la entrada.

El templo fue declarado monumento histórico artístico en el año 1931, y actualmente se utiliza para pequeñas exposiciones, siendo uno de los edificios más emblemáticos de la ciudad.
Como final, aconsejar a la gente que pueda leer ésta entrada, que la ciudad de Vic es una preciosa ciudad con mucha cultura e historia, y lugares dignos de visitar que te transportan a épocas pretéritas de éste precioso país.